De la Botica a la Farmacia: Serie dedicada al estudio y análisis de los expedientes de apertura de farmacias de nuestro municipio
De la Botica a la Farmacia
Serie dedicada al estudio y análisis de los expedientes de apertura de farmacias de nuestro municipio, como fuente documental para comprender la evolución del ejercicio farmacéutico y su implantación en el ámbito local.
La evolución de la botica a la farmacia refleja el proceso de transformación de una práctica artesanal en una profesión sanitaria regulada
En el pasado, la botica era el espacio donde el boticario elaboraba de manera artesanal los medicamentos, combinando sustancias naturales y químicas con instrumentos como morteros y balanzas. Su labor se centraba en conocer los remedios y sus dosis, sin realizar diagnósticos médicos. Hasta el siglo XIX, esta actividad no siempre exigía una titulación oficial, ya que el saber se transmitía principalmente por la práctica.
Durante el siglo XIX y hasta mediados del siglo XX se produjo una transición decisiva con la profesionalización de la farmacia. Surgieron las Facultades de Farmacia y el boticario pasó a ser farmacéutico
El 17 de septiembre de 1845, durante el reinado de Isabel II, se produjo la modernización de los planes de estudio. En aquel entonces estaba vigente el Plan General de Estudios del Reino, promulgado por Francisco Calomarde, ministro de Gracia y Justicia durante la restauración absolutista de Fernando VII. Calomarde modificó el plan anterior, eliminando asignaturas de carácter técnico o científico y sustituyéndolas por otras como Derecho o Teología.
Este plan constituye un hito fundamental en la historia de la Farmacia española, ya que en él se incluye la Farmacia entre las carreras universitarias.
Para licenciarse en Farmacia era necesario cursar los siguientes estudios:
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Cinco años de segunda enseñanza elemental.
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Segunda enseñanza de ampliación, sección de Ciencias, que comprendía: Matemáticas, Química General, Mineralogía, Zoología, Botánica y Astronomía Física.
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Licenciatura en Farmacia, que constaba de cuatro cursos, con las siguientes asignaturas:
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Mineralogía aplicada a la Farmacia
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Zoología aplicada a la Farmacia
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Materia farmacéutica
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Química inorgánica
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Farmacia químico-operatoria
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Práctica de operaciones farmacéuticas
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Doctorado, que solo podía cursarse en la Facultad de Madrid.
En 1856 se intentó mejorar el deficiente sistema de enseñanza que recibían los españoles y que había provocado un alto nivel de analfabetismo en España. La docencia quedó regulada de la siguiente manera:
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Enseñanza primaria, obligatoria y gratuita.
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Segunda enseñanza o enseñanza media, en la que se preveía la apertura de Institutos y Escuelas Normales.
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Enseñanza superior, que se impartiría en las Universidades, reservada al Estado, y que comprendería las siguientes carreras: Filosofía y Letras, Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Farmacia, Medicina, Derecho y Teología.
La carrera de Farmacia podía cursarse únicamente en cuatro universidades españolas: Madrid, Barcelona, Granada y Santiago de Compostela.
Esta ley estuvo en vigor hasta la proclamación de la Segunda República Española, momento en el que, por primera vez, la Farmacia quedó libre de la tutela de la Medicina, al reconocerse a los farmacéuticos como profesionales de la Farmacia a nivel científico.
EXPEDIENTES DIGITALIZADOS SIGLO XX
EXPEDIENTE DE APERTURA AL PUBLICO DE LA FARMACIA DEL LICENCIADO D. RAFAEL MIRON GIMENEZ AÑO 1906
EXPEDIENTE DE APERTURA AL PUBLICO DE LA FARMACIA DEL LICENCIADO D. JOSE Mª SANCHEZ SANCHEZ AÑO 1906
EXPEDIENTE DE APERTURA AL PUBLICO DE LA FARMACIA DEL LICENCIADO D. JOSE FERNANDEZ SANCHEZ AÑO 1907


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